
Los integrantes de este nuevo movimiento de la alternativa manzanil (10 agosto '07) tenemos tantas cosas que decir, que... no diremos ninguna porque no es bueno malgastar palabras con quien no está dispuesto a dialogar o comprender un buen argumento como Dios manda. Así que el que quiera (puesto que estamos en democracia) que lea esto o no, que al hacerlo se descojone de la risa, que llore o que se ofenda hasta las entrañas. Publico lo que nos envía Baci:
"DE ESPALDAS A LA GENTE
Hay situaciones que realmente se prestan a decir que los tópicos son realidades; siempre he odiado que me digan "la historia se repite", "todo seguirá igual", "nada cambia".... Parecen decretos destinados a hacernos desistir de mejorar lo (muchísimo) mejorable, a derrotar esa FE que cuando aun somos idealistas (sí, sí, soy Sagitario, lo confieso) mantenemos intacta. El piropo que más me halaga de l@s que me conocen es que soy de fiar, íntegro.
Pero la cuestión es: ¿Es bueno serlo? ¿A veces es mejor callar y rendirse al refranero?
En este caso hablo del clásico "tod@s l@s polític@s son iguales". "Cada persona es un mundo", contesto yo. Pero cuando en una corporación, alguien mete la pata, afecta al resto del hemiciclo.
Y no hay mayor patón que actuar de espaldas a la gente, sin contar con el sector de la población al que se quiere "satisfacer", haciendo prevalecer las cabezonerías-gustos (a veces de pena, por cierto) de ciertos politicuchos (político es todo aquel que ha sido votado, digo yo) y los secuaces-socios que le secundan y apoyan, algunos de ellos muchas veces, con intereses personales y rencillas antiguas, muy comunes en la política de los pueblos.
El caso es que la mayor enfermedad del politicucho (ojo, que no el político, sigo resistiéndome a meterlos a tod@s en el mismo saco) es la PREPOTENCIA. Creerse que cuatro años es mucho tiempo, y, por tanto, los errores se olvidan. El tiempo vuela (anda, un dicho popular), y pone a cada uno en su sitio. Y como diría Tulio Catedrali "las obras quedan, las gentes se van". Y llega "el Juicio Final", y pasas el examen de la gente, esa palabra que designa una especie de ente abstracto: "La gente". Sí, los votantes, incluidos aquellos a los que se les dio la espalda, los colectivos que se mueven a su alrededor: Familiares, amigos, grupos de gente que apoya a los colectivos agraviados por aquel politicucho....
Y pasas a ser "gente" de nuevo, sin más. Por tu mal hacer, por tu prepotencia o tu incompetencia. Y la gente a la que agraviaste sigue ahí, tirando, al pie del cañón, y tú, politicucho, pasas a ser "nada", y tu mal hacer se difumina lo bastante para que los dañados sigan adelante pero se mantiene lo suficiente para que tú y los que te apoyan nunca más lleguéis a ser siquiera politicuchos...."
Y sin más, añado otra frase típica propia: "¡a es@ me gustaría encontrármelo por la calle...!". Gracias por vuestro tiempo, os esperamos el viernes 10 de agosto (que por cierto en Málaga son los fuegos artificiales de la feria). Besos para TOD@S.